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jueves, 21 de agosto de 2014

Cobá - Multun-Ha - Akumal

Nos quedaba por visitar la última de las ruinas mayas de nuestros planning. Cobá (59 pesos). Un conjunto de construcciones mayas en mitad de selva. Nosotros hemos alquilado bicis (40 pesos) para movernos por el terreno, ya que es bastante extenso.


Lo más destacado de Cobá es su pirámide de maya de 42 metros, la más alta de México, a la que se puede subir. Con cuidadito, eso sí, ya que está sin restaurar y si no te fijas puedes acabar rodando muuuchos metros.

42 metros de piedras. ¡qué paciencia tenían los mayas!

Son una pasada las vistas de la inmensa selva desde lo más alto. Nos hace recordar nuestra visita a Ek Balam, aunque esta vez sin la amenaza de tormenta.


Done
Es un placer pedalear por los caminos, llanos y sombreados. Aunque la vegetación hace cansina la humedad y cuando terminamos estamos muy acalorados. Por este motivo ponemos rumbo al cenote Multun  Ha, "cerro de piedras en el agua".

Equipo en las bicis
El cenote está muy cerca de Cobá y su entrada son 100 pesos (o eso pagamos... porque no había lista de precios...). Es una gruta a la que se accede por una escalera de caracol que baja 18 metros y su único contacto con el exterior (a parte de la escalera) es un pequeño agujero de unos 40 cm de diámetro que hay en el techo. (Por lo visto este cenote se encontró al observar a unos pájaros introducirse por el agujero buscando refugio)


Nos lanzamos al agua y está bastante fría, se acelera bastante nuestra respiración "es por el frío", nos decimos, pero no cesa... Nos mosqueamos, salimos del agua y un señor del cenote nos dice que hay "un gas" que desplaza al oxígeno y que de ahí esa reacción.

Con la explicación y sin conocer el misterioso gas, otra zambullida y para arriba, a respirar oxígeno a tope.


Para esta excursión hemos contratado el taxi de William Rivero, quien, al decirle que queríamos comer local y barato nos llevó a una taquería fuera de la ruta guiri de buffets o comisiones (por fin).

Después, último snorkel en Akumal (donde un guía de snorkel nos llama la atención por estar más allá de las famosas boyas. Le decimos que "ah, no lo sabíamos" y nos hacemos los remolones, simplemente cambiando el rumbo de nuestro snorkel. Seguimos pensando que se puede snorkelear como quieras y por donde quieras ya que nadie más, en el agua, nos ha dicho nada en ningún momento) y para el hotel, que nuestro bañito solitario de última hora no lo perdonamos.

William nos dio buenísima impresión por lo que si estás buscando taxi en Riviera Maya no dudes en contactar con él. (william-rivero@hotmail.com ; +52 984 140 7278 ; +52 984 111 2482)

Raya preciosa en Akumal

lunes, 18 de agosto de 2014

Akumal, nido de tortugas

Una de las cosas que más me apetecía hacer aquí era ir a Akumal a ver las tortugas. Es una pasada, a pocos metros de la orilla ahí están. Sólo necesitas tu máscara y tubo, y ganas de nadar para ver varias tortugas comiendo o nadando plácidamente.

Vamos en van (35 pesos) por la mañanita y como era de esperar la playa está a reventar. Buscamos una palmera cocotera bajo la cual resguardarnos y al lío.

En varias ocasiones nos dicen que es obligatorio nadar con chaleco (su alquiler son 12 eurazos...) y que sólo se puede pasar de la boya con un guía de Akumal. Ni caso. Ni chaleco ni guía. No hace falta para nada y no se exige así que cuando vayas a Akumal no te dejes asustar.

Akumal
Tortu en Akumal
Raya
Todo ok
Volvemos a comer al hotel Playacar, porque luego queremos ir a la playa del Lupita y este nos pilla mejor. Vamos al Lupita porque Piña y Manuela llegaron hace dos días a Riviera Maya y aún no nos hemos visto. Así que, después de comer y de jugar un voley a tope en la piscina nos encontramos en la playa y nos ponemos un poco al día sobre nuestros respectivos viajes y buceos.

Para terminar el día cenamos en el Steak House, donde sólo se salvan las costillas. Estamos muy cansados y Chus y yo buceamos mañana. Hoy no hay dahiquiri de fresa sin alcochol (mil veces más rica que la con)  que valga. A dormir.